El New York Times publicó, "Preocupados por la vertiginosa expansión de la gripe pandémica, las autoridades de Washington, el Congreso y la
administración de Bush están considerando gastar billones de dólares en la compra del fármaco contra la influenza Tamiflu.
Pero luego de meses de retraso, Estados Unidos ahora tendrá que ponerse en la línea de espera para obtener las pastillas". Es la época del año
en que los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) ponen un freno a todos los proyectos a nivel nacional, con la
intención de resaltar los signos que golpean al público en su frenesí anual por la gripe.
No sólo tenemos que preocuparnos por la gripe regular y sus misterios, sino que ahora también tenemos la gripe aviar o la porcina.
El 5 de octubre de 2005, el New York Times informó que la influenza pandémica mortal de 1918 estuvo relacionada con la gripe de aves. Dos
equipos de científicos federales y universitarios anunciaron haber resucitado el virus de la influenza de 1918 y descubrieron que, en realidad,
había sido una gripe aviar la que había saltado directamente hacia los seres humanos.
Los demócratas en Capitol Hill se están quejando porque ese retraso ha puesto en peligro a los norteamericanos. Tamiflu, lanzado en 1999, se ha
convertido últimamente en el fármaco predilecto de los establecimientos médicos consternados por la gripe pandémica, debido a que es una de
las pocas medicinas que afirma reducir la duración y gravedad de la enfermedad potencialmente letal, siempre y cuando se utilice dentro de las
primeras 48 horas de infección.
Se "supone" que Tamiflu acelera la recuperación de la gripe. Se dice que cuando se empieza a tomar durante los 2 primeros días de la enfermedad,
apresura la mejoría por lo menos "un día". Tamiflu es una de las nuevas clases de medicamentos antivirales llamados inhibidores de la
neuraminidasa. No se han realizado estudios para comparar el Tamiflu con la sopa de pollo de las madres, la cual también ha demostrado disminuir
la intensidad, el malestar y la duración de la gripe.
Los funcionarios encargados de la salud se están uniendo para alertar seriamente al público, pero sólo ofrecen estrategias médicas inútiles.
"¡Esta es una lucha a nivel nacional!", advirtió la Dra. Tara O'Toole del Centro para la Bioseguridad del Centro Médico de la Universidad de
Pittsburgh. Especulando que 40 millones de estadounidenses podrían morir (casi un octavo de la población), enfatizó: "Debemos actuar ahora".
Las autoridades médicas están apresurándose a desarrollar nuevas vacunas experimentales para la gripe aviar. Además, hay cierta preocupación por
la creciente resistencia a los efectos del Tamiflu, por lo que se está recomendando reservar otros fármacos, tales como Relenza.246
El Dr. Gregory A. Poland, de Mayo Clinic, comentó en referencia a la gripe aviar: "Ni nosotros ni el mundo entero estamos preparados para lo que
podría denominarse el desastre más terrible en la historia moderna". Y añadió: "En mi opinión, la clave para sobrevivir y para la continuidad del
gobierno es la vacunación; y no contamos con una vacuna con licencia o aprobada". El Dr. J. Anthony Morris, ex Jefe del Control de Vacunas de la
FDA señaló, "No existe evidencia de que ninguna vacuna para la influenza desarrollada hasta la fecha sea efectiva para prevenir o mitigar algún
ataque de influenza. Los fabricantes de estas vacunas saben que no sirven de nada, pero continúan vendiéndolas de todas formas".
Un artículo en el diario médico The Lancet sugiere que es inútil vacunar a los niños contra la influenza.
Dr. F. Edward Yazbak
Cada año en esta época, las autoridades médicas salen a recordarnos nuestro peligro mortal y al mismo tiempo recomiendan procedimientos médicos
que hacen poco y nada para protegernos, pero que cuestan fortunas. La Dra. Eleanor McBean fue una observadora directa de la influenza epidémica
de 1918 y expresó, "Lo que he descubierto hasta la fecha, es que la influenza ataca sólo a los vacunados.
Aquéllos que rechazaron las inyecciones escaparon de la gripe. Mi familia rechazó todas las vacunas, por eso estuvimos bien todo el tiempo.
Nosotros (los que no tomamos ninguna vacuna) parecemos ser la única familia que no contrajo la gripe. Se ha afirmado que la gripe epidémica de
1918 mató a 20,000,000 personas en todo el mundo. No obstante, lo cierto es que los doctores los mataron con sus tratamientos y drogas primitivas
y letales. Esta es una dura acusación y, sin embargo, es la pura verdad".
El Programa de Compensación por Daños Derivados de las Vacunas creó un proceso federal, parecido a una causa judicial, mediante el cual las
víctimas de la vacunación podían buscar una compensación económica. El programa fue creado en 1986 y, ha pagado $1.2 mil millones por 1,200
reclamos de vacunas desde el 2004. Esto sólo representa una fracción de todos los niños y familias devastadas por las vacunas.
La mayoría de los problemas observados durante los análisis del Tamiflu no se distinguían de los síntomas de la gripe. Esta es una forma
antojadiza de decir que Tamiflu puede causar la gripe tan fácilmente como puede reducirla. De hecho, Tamiflu no debería ser la droga predilecta,
debido al largo perfil de efectos secundarios que hacen preguntarse si los síntomas de la gripe son causados por un virus o por Tamiflu.
A continuación se detalla la lista de efectos secundarios que puede provocar Tamiflu. Éstas son todas las razones por las que debería evitarse el
uso de Tamiflu:
- Achaques y dolores
- Reacciones alérgicas que ocasionalmente generan conmociones
- Asma, agravamiento del asma ya existente
- Bronquitis
- Conjuntivitis
- Dermatitis
- Diarrea
- Dificultad para dormir
- Mareos
- Infección de oído
- Eritema multiforme
- Dolor de cabeza
- Hepatitis
- Indigestión
- Problemas hepáticos
- Linfadenopatía
- Náuseas
- Sangrado nasal
- Sarpullido o erupciones
- Nariz mocosa
- Sinusitis
- Síndrome de Stevens Johnson
- Síntomas de resfrío
- Cansancio
- Dolor de estómago
- Urticaria
- Vómitos
Ingredientes:
- Óxido de hierro negro (E172),
- Croscarmelosa Sódica,
- FD y C Azul 2 (índigo carmine, E132),
- Gelatina,
- Oseltamivir,
- Povidona,
- Almidón pregelatinizado,
- Óxido de hierro rojo (E172),
- Goma laca,
- Estearilfumarato sódico,
- Talco,
- Dióxido de titanio (E171),
- Óxido de hierro amarillo (E172).
La suspensión oral contiene:
- Oseltamivir, Sacarina sódica (E954),
- Benzoato de sodio (E211),
- citrato de sodio dihidrogenado (E331 (a)),
- Sorbitol (E420),
- Dióxido de titanio (E171),
- Saborizante de tutti-frutti,
- Maltodextrinas (maíz),
- Propilenglicol,
- Goma arábica (E414),
- Goma Xantán (E415).
Varias agencias de Estados Unidos y de las Naciones Unidas están divulgando la información de que la influenza aviar, si acaso estallara este
otoño o invierno, sería tan severa como la influenza epidémica española mundial de 1918 y predicen cientos de millones de muertes en todo el mundo.
Por supuesto, esto lo hacen todos los años y así venden muchas vacunas a un público fácil de asustar.
De acuerdo con el consultor médico Jonathan Campbell, "La influenza, actualmente aislada en China, es una enfermedad hemorrágica. Mata a muchas
de sus víctimas mermando rápidamente las reservas de ascorbato (vitamina C) en el cuerpo, generando escorbutos y colapso del suministro de sangre
arterial, provocando hemorragia interna en los pulmones y en las cavidades sinusales.
Actualmente, la mayoría de las personas apenas tiene suficiente vitamina C en sus cuerpos (generalmente 60 mg por día) para prevenir el
escorbuto en condiciones normales de vida y, consecuentemente, no están preparados para este tipo de enfermedad."
Algunos médicos simplemente se pararán a ver morir a sus pacientes en lugar de usar ácido ascórbico (Vitamina C), pues en
sus mentes limitadas éste sólo existe en forma de vitamina.
Dr. Frederick R. Klenner
Las recomendaciones para prevenir y tratar la gripe que da la International Medical Veritas Association son simples y no presentan
efectos secundarios: aplicación transdérmica/tópica de Cloruro de Magnesio, comprimidos de zinc, Vitamina C y un cuerpo correctamente
hidratado.
En lugar de debilitar el cuerpo con las substancias tóxicas encontradas en Tamiflu, o en otras drogas y vacunas, reforzamos las células desde
sus raíces. Una gran parte de la vulnerabilidad de las personas frente a la influenza consiste en una combinación de deficiencias nutricionales
y un enorme tóxico elaborado a partir de venenos medioambientales, tóxicos presentes en los alimentos y drogas nocivas.
El primer médico en emplear agresivamente Vitamina C para curar enfermedades fue Frederick R. Klenner, M.D. a principios de 1940. El Dr. Klenner
curó consistentemente la varicela, el sarampión, paperas, el tétano y polio249 con altas dosis de dicha vitamina. Ciertamente, si es efectivo
para estas enfermedades, ayudará enormemente con la gripe. Desde 1943 hasta 1947, el Dr. Klenner reportó el tratamiento exitoso de 41 casos más
de neumonía viral empleando dosis masivas de vitamina C.
El Dr. Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, declaró, "Deben prepararse para el peor escenario
posible. Hacer menos sería irresponsable". Fauci está en lo correcto, será útil prepararse, pero no con vacunas tóxicas u otras drogas como
Tamiflu.
Médicamente, tiene sentido usar las substancias menos tóxicas, ya que las toxinas sólo aumentan las posibilidades de contraer la gripe. Tanto
la gripe como los efectos secundarios del Tamiflu corroboran esta afirmación. La advertencia de su uso en mujeres embarazadas, o en aquéllas que
están considerando estarlo, debería servir para alejar una buena cantidad de la población que está pensando usar Tamiflu.
Si es demasiado tóxico para una madre y su feto, también es demasiado tóxico para usted.
"¿Estamos preparados hoy en día? Es evidente que no," afirma el Dr. Hayden del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Virginia.
Desde los pequeños consultorios médicos hasta la Casa Blanca, el centro de atención está puesto en una gripe epidémica asesina que nos va a
golpear como un enorme asteroide. Si confiamos en nuestras autoridades de la salud (yo no lo hago) nos prepararemos y, si no confiamos en
estas personas, también tendremos que prepararnos debido a la posibilidad de que lo que nos están advirtiendo no es más que un simple ataque
bioquímico largamente planeado.
Muchos creen que en verdad, por casi un siglo, las empresas farmacéuticas han empleado las vacunas como portadores de substancias venenosas para
sacar provecho económico de los cuerpos de las personas muertas. Si analizamos el FluMist, otra nueva vacuna nasal, vemos a una empresa
farmacéutica esparciendo virus contagiosos de la influenza deliberadamente. La vacuna FluMist es una vacuna con virus vivos que se indica como
un aerosol nasal.
Se puede colocar el virus en los pasajes nasales del individuo vacunado hasta 21 días después de la vacunación. Se puede leer claramente en las
indicaciones incluidas en el paquete de FluMist que "debido a la posible transmisión de virus por la vacuna, los que reciban FluMist deberán
evitar el contacto cercano (por ejemplo, dentro de la misma casa) con personas inmunodeficientes durante 3 semanas luego de haber sido vacunados."
Muchos se habrán perdido la audiencia parlamentaria por televisión, donde discutían sobre el bioterrorismo y en la que emitieron el flagrante
comunicado sobre el lanzamiento de nuevas vacunas, incluso sin haber comprobado su seguridad, para el uso de la población en general, ya que el
riesgo de la enfermedad es, evidentemente, más fuerte que cualquier riesgo no comprobado que estas vacunas pudieran causar.
Estas vacunas estarán a nuestro alcance y correremos el enorme riesgo de salir perjudicados. Lo último que le interesa a la industria médica es
la seguridad, los métodos naturales de protección contra los virus y las deficiencias que nos hacen vulnerables.
Las células carentes de magnesio están en problemas y la introducción de otra droga tóxica no reforzará sus defensas ni las fortalecerá. La
gripe severa promedio dura aproximadamente 10 días, así que debemos preguntarnos si gastar billones en aumentar la reserva de Tamiflu sólo para
reducir ese promedio en un día realmente va a salvar la vida de alguien.
Por supuesto, la industria farmacéutica, los CDC y la FDA no ven problema alguno en añadir más químicos tóxicos en los torrentes sanguíneos de la
población.
Claro que sirve estar preparado para la gripe, así que llenen sus botiquines personales con substancias efectivas que ayuden, y no que dañen,
a su familia. Del mismo modo, valdría la pena detoxificar a nuestras familias durante los meses cálidos de manera que las toxicidades ocultas,
como el mercurio (que se sabe aumenta el riesgo de influenza), no estarían tan presentes en los cuerpos de nuestros hijos.
Evidentemente, los médicos pueden ser culpados cuando sus padres mueren de influenza, pues lo letal no es el virus, sino las deficiencias de
vitamina C y magnesio, combinadas con las drogas y vacunas que los doctores usan, lo que lleva a jóvenes y ancianos hacia sus tumbas.
¿Por qué el gobierno de Estados Unidos está tan ansioso por invertir billones en Tamiflu y en vacunas contra la gripe fabricadas con mercurio? El
diario Boston Globe reportó este mes que algunos alarmados especialistas en enfermedades infecciosas han señalado que el uso excesivo de Tamiflu
y otras drogas antivirales podrían generar cepas de gripe que no responden frente a los antivirales, convirtiendo así a las cepas de la gripe
aviar y regular en una amenaza contra la salud. Se observa pues otra razón para usar un protocolo natural y, como suele suceder, las autoridades
médicas la han ignorado.
El Dr. Klenner está en lo correcto: las autoridades médicas sólo se pararán a ver millones de personas morir, en lugar de pensar que todo
se podría evitar con el uso de vitamina C y cloruro de magnesio.
Es indudable que las altas autoridades gubernamentales tienen negociaciones secretas con las empresas farmacéuticas. El Secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld, por ejemplo, parece ser de los más beneficiados por la compra del gobierno de Tamiflu, droga desarrollada por Gilead Sciences
cuando Rumsfeld era presidente de dicha empresa y de la cual es el accionista mayoritario. De hecho, Tamiflu fue desarrollada por Gilead, que
luego le cedió los derechos exclusivos a Roche para comercializar y vender esta droga.
La confianza en nuestros funcionarios gubernamentales de la salud se encuentra en estado de extinción.
Tomado de "Mg. for Life"
by Mark Sircus